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me coji a mi perro


Hola me llamo Marcela soy morocha 1 68 ojos oscuros pelo largo y delgada.
Todo comenzó un día en que mi mejor amiga me comento que había encontrado una data en Internet muy interesante. -¿A si?- me dijo -te lo explico mostrándote imágenes-.
Al toque vi una mujer penetrada por algo rojo muy grueso.Pensé ¿un juguete? Mmm? Y luego vi atrás del supuesto juguete unos testículos negros y mucho pelo… y le dije -¿¡que mierda me mandaste?!-
Y me mando otra me dijo -es la verga de un perro lo que esta penetrando a esa mujer-… me quede helada.
Me enoje con ella y le dije -¿estas enferma? ¿Que te pasa nena? - Y me dijo q me calmara que no me pusiera así. Le dije que no me muestre más eso y cambiamos de tema.
Nos despedimos y se disculpo por mostrarme aquello.
A los dos días mientras estaba en el Chat, recordé aquellas imágenes y dije esta loca trola… pero sentí curiosidad y me puse a buscar en Internet.
Después de ver unas imágenes muy explicitas sentí impresión.
Pero a la vez me daba curiosidad.
Así q seguí mirando.
Luego baje videos y así pase la tarde.
Y cuando me di cuenta me estaba tocando la concha por encima del pantalón.
Tenía un pantalón negro de esos de vestir.
Me quede fría un momento, luego me reí y pensé ``no lo puedo creer... me estoy calentando viendo esto…´´
Después ya totalmente dominada por la calentura me saque el pantalón la bombacha y me toque libremente la concha.
Lo goce mucho y acabe muchas veces sintiendo una excitación morbosa como nunca antes.
Con el pasar de los días, las imágenes me daban vueltas en la cabeza y se me cruzaba la idea de hacerlo con mi perro.
Al toque me decía estas loca y seguía haciendo lo que estaba haciendo.
Los días pasaron y al acostarme a dormir no podía dejar de pensar en como se sentiría tener una verga de perro adentro siendo grandes como se veían en los videos.
La idea me torturaba, pasaba largos ratos imaginándome cogiendo con un perro y siempre terminaba masturbándome como una loca, metiéndome en la concha lo primero que encontrara., desodorantes, peines, el control remoto de la tele, botellas, lo que fuera.
Una tarde cuándo me quede sola en casa, me deje llevar por mis deseos sexuales. Con un nudo en el estomago me tocaba detrás de la puerta de la cocina.
Me toque hasta excitarme y mojarme mucho para tomar valor para entrar a mi perro a la casa.
Estaba muy caliente con las pulsaciones a mil.
Abrí la puerta y llame a mi perro y vino enseguida.
Lo entre y lo lleve hasta mi pieza.
Mientras pasaban en la PC videos de zoofilia, yo me subí el vestido y me tocaba la concha re húmeda mal mientras le veía la verga envuelta en la funda y trataba de calcular el tamaño que lograría una vez parada.
Mi perro es de raza mastin grande.
Se acerco y me la olfateo.
Me lamió un poco por sobre la tanga olorosa y yo la corrí dejándole la concha al aire, mojada mal.
Mi perro empezó a lamerla de inmediato y el estomago me dio un salto.
Empecé a relajarme y disfrutarlo.
Me metió la lengua entre los labios de la vulva y rápido encontró la entrada empapada de mi concha. Empezó a meter su lengua áspera y larga.
Sentía mucho placer y me tire para atrás para abrir mas las piernas y en poco tiempo tuve un fuerte orgasmo. Mmm….!- acabé como una puta.
Estuve dejando que me la chupe como 15 minutos en los cuales acabé 2 o 3 veces más.Después lo corrí y empecé a pajearme.
Lo tire acostado en el suelo y empecé a acariciarle los huevos.
De a poco empezó a hinchársele la verga cubierta por la funda de piel y pelos.
Y al rato su verga roja salio de la funda.
El estomago lo tenia hecho un nudo y el corazón me latía a mil por hora, puse un espejo frente a mi en el suelo y baje mi cabeza acostándome boca abajo.
Quería chupársela pero no me animaba.
Seguía pajeándome y acercándome cada vez más a esa verga roja que cada vez se ponía más gruesa.
Por fin se la lamí apenas primero para saborearla y solo sentí gusto salado así que me decidí.
Acomodándome para verme en el espejo, empecé a lamer su verga con toda mi lengua afuera como si fuera un helado.
Me excitaba mucho verme con aquella verga roja gorda brillante y caliente tocando mi lengua.
Me pasaba la punta por los labios como si fuera lápiz labial y me miraba… la besaba… la lamia… sentía su olor y su gusto salado.
Mi concha estallaba por la calentura.
Me anime y muy despacio con mi boca abierta y mi lengua entresacada, empecé a metérmela en la boca como en cámara lenta.
Como me excitaba eso!
Veía esa verga entrando en mi boca y la sentía caliente y palpitante cerré la boca y comencé a chupársela.
Que morbo, excitación y placer que sentía… cerré los ojos y me entregue a la tarea.
Mientras se la chupaba le salía abundante líquido pre seminal., era salado.
Salía mucho era caliente y algo espeso.
Después de pensar rápidamente en escupirlo, como obligada y sin control comencé a tragármelo todo y eso me provoco una excitación jamás imaginada.
Con la mano libre me tocaba la concha mientras me sacaba la verga de la boca, la lamia, la miraba, la besaba y la volvía a meter poniendo los labios como dando un pico y abriéndolos despacio para seguir chupándosela.
Tuve un fuerte orgasmo pero no tanto como el primero.
La verga de mi perro estaba enorme unos 18 centímetros por 6 de ancho.
Que hermosa verga pensé. Jamás me había imaginado que un perro pudiera tener semejante verga.
Después acabar 2 veces mas, me senté sobre mis rodillas y dudaba terriblemente si me lo cojia o no.
Levante la pierna izquierda para cruzarla por encima de el, pero sentí unos escalofríos y no me anime.
Me quede pajeándolo un rato y baje para chupársela un rato mas mientras me tocaba la concha.
Después lentamente levanté la pierna y la cruce por encima de el quedando arrodillada arriba.
Tenia su verga en la mano y me dije - solo me la froto pajeándome y nada mas-
Y empecé a pasármela por la concha desde el pelo del pubis hasta el ano.
Que rico se sentía.
El ruido de mis labios empapados y el olor a concha que me subía me calentaba mucho.
Su pre seminal se sumo a mis jugos creando una gran chorreadera de líquido transparente.
Alejaba la verga de mi concha y se formaban hilos de liquido muy espeso que no se cortaban ni soplándolos ni moviéndolos fuerte.
Comencé hacer más presión y sentía como su verga abría mis labios externos y pasaba tocando con su punta gruesa y caliente la entrada de mi vagina.
Seguí haciendo cada vez un poco mas de presión y sentí como apenas entraba en la puertita de mi concha y luego seguía su camino hasta mi culo.
Pensé –no doy mas parezco una puta desenfrenada pero necesito sentirla adentro-.
Suspire fuerte renegando de mi actitud de trola que lo único que quería era sentir esa pija adentro.
Después de suspirar varias veces diciéndome -sos una puta, sos una trola puta-
Hice un poco mas de presión...y más...y mas… hasta meterme la pija de mi perro en la concha.
Sentía como ese trozo de carne caliente iba entrando en mi vagina estirándola por lo grueso que era.
Explotaba de placer deliraba viendo en el espejo como mi concha se abría quedando los labios muy separados a medida que esa verga entraba completamente metiéndome los pelos para adentro haciendo que tironearan de los labios.
Era como si me arrancaran los pendejos para adentro y me dolía un poco y eso me excitaba aun más.
Empecé a deslizarme por esa roja verga y veía mi vulva empapada abriéndose al ser envestida por aquel trozo de carne roja gruesa y caliente.
Y al sacarla volvían los pelos de la concha a su lugar totalmente brillantes y chorreando jugo.
Que placer sentía, movía las caderas como una loca.
Le decía a mi perro - soy tu perra en celo, soy tu puta, tu hembra, mi concha es tuya, toda tuya...-cojéme dame esa verga.-
Llegue a un increíble orgasmo con unos gritos agudos y ahogados.
Sentí que tenía mucho fluido dentro de mí y vi al sacar la pija de mi perro del interior de mi vagina, como su leche caliente blanca y espesa, chorreaba saliendo y desbordando por entre los labios abiertos y empapados de mi concha quedando parte de esta, pegada a mis pelos y parte chorreando por todo lo largo de la verga de mi perro.
Viendo esa verga gigante cubierta de leche y viendo mi concha desbordando de semen caliente, sentí deseos de saborearlo y tragarlo.
Así me acosté y empecé a chupársela dándome cuenta de inmediato que solo había acabado una pequeña parte adentro mío.
Ya que después de unos pocos movimientos de mi lengua, sentí como los chorros de leche caliente chocaban fuertemente contra mi paladar.
Me esforcé para tomármela toda a medida que salía pero aun así se desbordaba por las comisuras de mi boca.
Tome todo lo que pude mientras tenía su verga en la boca y cuando note que los chorros salían ya muy débiles y casi sin leche, me la saque de la boca y empecé a lamer y absorber toda la leche que había caído sobre su abdomen.
Después de chupársela y limpiársela por completo, junte con mis manos la leche que chorreaba de mi concha y también me la comí.
Luego de eso Estuve chupándosela como 10 minutos aun que ya estaba perdiendo la erección, no me importaba y mientras me masturbe acabando otras 2 o 3 veces más.
Ni hablar de cómo dormí esa noche.
Por momentos me ponía a pensar en lo que había hecho, pero estaba tranquila por que mi perro la paso bárbaro y yo también.
Sigo cogiendo con mi perro entre dos y tres veces por semana y cada vez me gusta más.
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